Archive for the 'Ayn Rand' Category

Charla de café VI

La siguiente es una charla imaginaria entre Cristina (CFK), Ayn Rand (AR) y Henry Hazlitt (HH).

CFK: Muy buenos días. Vengo con mucha fuerza, con muchas esperanzas, con muchas ilusiones. Hoy es un día de mucha paz, de mucha tranquilidad, de mucha felicidad de poder encontrarme con ustedes para charlar, entender lo que es un emprendedor, lo que es un empresario, lo que significa la cadena de valor.

AR: Un comerciante es alguien que gana lo que obtiene y no da ni toma lo inmerecido. Un comerciante no pretende que se le pague por sus fracasos, ni que se lo ame por sus defectos. Un comerciante no despilfarra su cuerpo como si fuera forraje, ni su alma como si fuera limosna. Así como no entrega su trabajo excepto a cambio de valores materiales, tampoco entrega los valores de su espíritu -su amor, su amistad, su estima- como no sea en pago por virtudes humanas, en pago por su propio placer egoísta, que él recibe de hombres a los que puede respetar.

CFK: Creo que los argentinos, todos, debemos entender cómo debe funcionar nuestro país, y cómo debe funcionar la actividad empresaria. Muchas veces cuando vienen períodos o épocas, como las que hoy están en el mundo, producto no de la Argentina, no de nuestros empresarios, producto no de nuestras economías, entonces creen que, tal vez, deban retraerse o tal vez achicarse para preservar lo que se ganó y entonces el resto no importa.

AR: No reconozco a nadie derecho alguno sobre un minuto de mi vida. Ni sobre parte alguna de mi energía. Ni sobre ningún logro mío. No me interesa quién lo pida, cuántos son los que lo hacen, ni el tamaño de su necesidad. Lo que vale es lo que el hombre es y hace de sí mismo, no lo que haya o no haya hecho por los demás. No hay sustitutos para la dignidad personal. No hay más parámetro de la dignidad personal que la independencia. Quien intenta vivir para los demás es un dependiente. Es un parásito en su motivación y hace parásitos a quienes sirve.

CFK: Todos debemos tener mesura, yo la primera de todos. Me gustaría por ahí decir muchas cosas, ustedes me conocen, pero no, lo único que pido al menos es el decoro y la mesura del otro lado.

AR: Tú, adorador del cero, nunca has llegado a descubrir que vivir no equivale a evitar la muerte; que alegría no es ausencia de dolor, inteligencia no es ausencia de estupidez, luz no es ausencia de oscuridad, y una entidad no es ausencia de no-entidad. No se logra construir absteniéndose de demoler; siglos de espera en tal abstinencia no levantarán ni una sola columna que evitas demoler. Una persona piensa y trabaja sola. Pero no puede robar, explotar ni gobernar sola. El robo, la explotación y el gobierno presuponen la existencia de víctimas.

CFK: Hay que crear las condiciones para los diálogos, es muy difícil dialogar cuando desde el otro lado se insulta o se agravia. Creo que lo más importante de todo antes que dialogar es crear condiciones para el diálogo, y crear condiciones para el diálogo significa hablar de política sin adjetivaciones, sin insultos, sin agravios, sin descalificaciones.

AR: No tengo nada que ganar de tontos ni de cobardes; no busco obtener beneficio de los vicios humanos: de la estupidez, la deshonestidad o el temor.

CFK: En fin, hay diferentes modos de vivir, a mí particularmente me gusta la sidra, no me gusta el champagne y no es una cuestión ideológica, es una cuestión de gustos nada más. Hace unos días en este mismo ámbito hablábamos y presentábamos un Plan de Contingencia. La novedad: el Estado ha vuelto a recobrar una presencia, pero no para obturar o ahogar a los empresarios, sino que por el contrario, para, como lo dije en otras oportunidades, asociarse junto a él para profundizar, para apuntalarlo con el objetivo sí, de todos, de empresarios pero, fundamentalmente, del Estado, de preservar a nuestros trabajadores y también lograr que aquellos que aún no tienen trabajo, tengan un trabajo.

HH: La ayuda estatal a los negocios es a veces tan temible como la hostilidad del Gobierno. El verdadero problema no es si en el año X habrá tantos o cuantos millones de personas empleadas, sino cuál será el volumen total de nuestra producción en aquella época, y, en consecuencia, nuestro nivel de vida. Las tribus primitivas están desnudas, su alimentación y alojamiento son míseros, pero no padecen paro. No hay nada más fácil de conseguir que el empleo total cuando, considerado como un fin, queda desligado del objetivo de la plena producción. La producción es el fin; el empleo, únicamente el medio de conseguirla. No podemos prolongar indefinidamente un estado de pleno rendimiento de nuestra economía sin engendrar al propio tiempo empleo total. Por el contrario, podemos conseguir fácilmente empleo total sin haber alcanzado la producción plena.

CFK: Pero la obra pública, la inversión pública concebida como un instrumento importantísimo en el crecimiento de la actividad económica de un país, por lo que provee en materia de infraestructura social y económica, para nosotros, para esta administración, es una convicción, es un concepto político estructural que hemos venido desarrollando no solamente desde el año 2003 sino desde que nos tocó la responsabilidad de dirigir los destinos de una comunidad.

HH: Centenares de descabellados proyectos invariablemente se ejecutan persiguiendo como principal finalidad proporcionar empleos y dar trabajo, aún cuando aparezca más o menos dudosa su práctica utilidad. Por lo demás, cuanto más ruinosa sea la obra, más elevado el coste de la mano de obra invertido, mejor cumplirá el propósito de proporcionar mayor empleo. En tales circunstancias, es poco probable que los proyectos madurados por los burócratas proporcionen la misma suma de riqueza y el mismo bienestar por dólar gastado que los que proporcionarían los propios contribuyentes si, en lugar de verse constreñidos a entregar parte de sus ingresos al Estado, los invirtieran con arreglo a sus deseos.

CFK: Puedo asegurar que nunca sentí tanto placer y nunca me sentí tan… -no me gusta la palabra realizada, me hace acordar a un personaje de hace muchos años, “te sentís realizado”- pero el tema es el siguiente, cómo uno puede cumplir con los objetivos que se ha propuesto cuando se termina un camino, una ruta, una vivienda, una escuela, un hospital y luego uno pasa y lo mira, siempre pasa y lo mira. Esto me pasaba mucho en mi provincia, en Río Gallegos cuando les decía a mis hijos que cuando fueran grandes y pasaran por tal hospital o por tal ruta, le iban a decir a sus hijos que lo había hecho su abuelo. A Kirchner no le gusta mucho lo de abuelo, pero bueno, en algún momento a todos nos llega ser abuelos. Pero me refiero a lo importante que es visualizar la gestión del Estado como un lugar donde hacer cosas que puedan ser valorizadas y disfrutadas por los otros.

AR: Tú, si no fuera por nosotros, no serías capaz de satisfacer, ni siquiera de concebir, tus deseos. No serías capaz de desear la ropa que no hubiera sido confeccionada, el automóvil que no hubiera sido inventado, el dinero que no hubiera sido ideado como intercambio por bienes que no hubieran existido, la admiración que no hubiera sido experimentada por hombres sin logros, el amor que pertenece y corresponde sólo a aquellos que preservan su capacidad de pensar, de valorar.

HH: Todos los fondos del Estado proceden de las exacciones fiscales. Y el crédito mismo del Estado, tantas veces proclamado, se basa en el supuesto de que las obligaciones que asume serán afrontadas en última instancia con el producto de los impuestos. Cuando el Gobierno subvenciona o concede anticipos, en realidad grava negocios privados prósperos para auxiliar ruinosos negocios privados.

CFK: Estamos abordando el diseño de una política en materia de inversión de obra pública que no es improvisada, ni se hizo entre cuatro paredes ni es algo producido por novatos. Es gente que ha trabajado durante años, que se ha especializado en ello y que además lo ha hecho con un criterio absolutamente federal y participativo, como ha sido en definitiva también toda la obra pública que se ha desarrollado desde el año 2003 a la fecha, donde más del 85 por ciento ha sido descentralizada y ejecutada directamente por provincias o municipios.

HH: No se trata simplemente, como a menudo se supone, de tomar algo del bolsillo derecho de la nación para ponerlo en el izquierdo. Esto es hablar como si el país fuera una gigantesca empresa mercantil y como si tales operaciones implicaran meros apuntes contables. Los inversores estatales olvidan que están tomando el dinero de A para entregarlo a B. Mejor dicho, lo saben muy bien; pero en tanto extensamente aluden a los beneficios que el proceso reporta a B y se refieren a las cosas maravillosas de que disfrutará y que no hubiera soñado si tal dinero no el hubiera sido entregado, pasan por alto las consecuencias que A habrá de soportar. En el mundo moderno no se aplica a todas las gentes igual porcentaje de impuesto sobre los ingresos personales. La mayor carga fiscal recae sobre un sector limitado de los contribuyentes y dicha contribución sobre la renta ha de ser suplementada mediante otros tipos de imposición. Tales exacciones inevitablemente afectan a las acciones e incentivos de las personas que tienen que soportarlas.

CFK: Como dice un viejo refrán, a Dios lo que es de Dios y al César de lo que es del César, o al revés, no sé cómo es pero se trata de eso.

HH: Cuando una empresa pierde cien centavos por cada centavo de dólar perdido y sólo se le permite conservar sesenta de cada dólar ganado; cuando no puede compensar sus años de pérdidas con sus años de ganancias, o no puede hacerlo adecuadamente, su línea de conducta queda perturbada. No intensifica su actividad mercantil, o si lo hace, sólo incrementa aquellas operaciones que implican un mínimo de riesgo. Aquellos que se percatan de esta realidad se retraen de iniciar nuevas empresas. De esta suerte, los empresarios establecidos no provocan la creación de nuevas fuentes de trabajo o lo hacen en grado mínimo; muchos deciden no convertirse en empresarios. El perfeccionamiento de la maquinaria y la renovación de los equipos industriales se produce a ritmo más lento, y el resultado, a la larga, se traduce en impedir a los consumidores la adquisición de productos mejores y más baratos, con lo que disminuyen los salarios reales.

CFK: Por la contingencia hemos remodelado, hemos rediseñado, hemos aumentado el nivel de inversión. Hemos pedido a todos los sectores sostener el nivel de ocupación.

HH: Las gentes comienzan a preguntarse por qué tienen que trabajar seis, ocho o diez meses del año para el Gobierno y sólo seis, cuatro o dos meses para ellos mismos y sus familias. Si pierden el dólar completo cuando pierden, pero sólo pueden conservar una parte de él cuando lo ganan, llegan a la conclusión de que es una tontería arriesgar su capital. De esta suerte, el capital disponible decrece de modo alarmante. Queda sujeto a imposición fiscal antes de ser acumulado. En definitiva, al capital capaz de impulsar actividad mercantil privada se le impide, en primer lugar, existir, y el escaso que se acumula se ve desalentado para acometer nuevos negocios. El poder público engendra el paro que tanto deseaba evitar.

CFK: Nadie es perfecto, todos nos equivocamos. Quiero agradecerles que una vez más se han acercado aquí precisamente para conocer las medidas, porque es de biennacidos, decía mi abuela, una española, es de biennacidos ser agradecidos.

Fuentes:
*Discursos Presidenciales
*El Manantial (Ayn Rand)
*La Rebelión de Atlas (Ayn Rand)

El ajusticiamiento social

“Quiero contarles que, tal vez, el mérito más grande y el ejemplo más grande que Manuel Belgrano puede darnos a nosotros, a todos los argentinos, y a ustedes que recién empiezan en la vida, es que él, cuando tuvo que elegir entre su vocación y el deber, eligió el deber. Ustedes se preguntarán qué significa esto de elegir entre la vocación y el deber. Cuando uno sigue su vocación, cualquiera, puede ser profesional, militar, docente, jardinero, su vocación, está haciendo lo que le gusta, lo que le satisface, lo que le da placer, lo que ha querido ser; cuando uno elige el deber es otra cosa, ya no es la satisfacción de uno mismo, ya no es el gusto personal. Cuando uno elige entre la vocación y el deber está eligiendo en el deber a los otros, al compromiso con la sociedad, al compromiso con el país, al compromiso con la Patria.”
Cristina Fernández de Kirchner

 

“La justificación del sacrificio que tu moral propone es más corrupta que la corrupción que intenta justificar. El motivo de tu sacrificio, te dice, debe ser el amor, el amor indiscriminado que debes sentir por todas y cada una de las personas. La misma moral que profesa que los valores del espíritu son más preciosos que la materia, que te enseña a despreciar a una prostituta que entrega su cuerpo indiscriminadamente a todos los hombres, te exige que entregues tu alma a un amor promiscuo cualquiera.

Así como no puede haber riqueza sin causa, tampoco puede haber amor sin causa o cualquier clase de emoción sin causa. Una emoción es una respuesta a un hecho de la realidad, una estimación dictada por tus parámetros. Amar es valorar. Quien diga que es posible valorar sin valores, amar a quienes consideramos despreciables, también sostendrá que es posible hacerse rico consumiendo sin producir y que el papel moneda es tan valioso como el oro.

Observa que ese hombre no espera que sientas un miedo sin causa. Cuando los de su calaña obtienen el poder, se vuelven expertos en la elaboración de métodos de terror, en darte buenos motivos para someterte al temor mediante el cual te gobiernan. Pero cuando se trata de amor, la más elevada de las emociones, les permites que te acusen a los gritos de delincuente moral por ser incapaz de sentir amor sin causa. Cuando un hombre injustificadamente tiene miedo lo llevas a un psiquiatra; pero no tienes tanto cuidado cuando se trata de proteger el significado, la naturaleza y la dignidad del amor.

El amor es la expresión de los propios valores, la mayor recompensa que podemos ganar por las cualidades morales que hemos cultivado en nuestra persona y en nuestro carácter, el precio emocional que pagamos por el placer que recibimos de las virtudes de otros seres humanos. Tu moral te exige que divorcies el amor de los valores y que se lo des a cualquier vagabundo, no como contrapartida de su valor, sino como contrapartida de su necesidad; no como recompensa, sino como limosna; no como pago por sus virtudes, sino como un cheque en blanco para sus vicios. Tu moral afirma que el propósito del amor es liberarte de las obligaciones de la moral, que el amor es superior al juicio moral; que el verdadero amor trasciende, perdona y sobrevive cualquier tipo de maldad, y cuanto mayor es el amor, mayor es la depravación que permite al ser amado.

Amar a alguien por sus virtudes es mezquino y humano, te dicen; amarlo por sus errores es divino. Amar a quienes lo merecen es egoísta; amar a quienes no lo merecen es sacrificio. Les debes tu amor a aquellos que no lo merecen, y cuanto menos lo merecen, más amor les debes; cuanto más despreciable es el objeto, más noble es tu amor; cuanto menos exigente sea tu amor, mayor será tu virtud; y si puedes hacer de tu alma un depósito de basura que acoja cualquier cosa por igual, si puedes dejar de estimar los valores morales, entonces habrás alcanzado el estado de perfección moral.

Tal es tu moral del sacrificio y tales son los ideales que ofrece: hacer del cuerpo un chiquero y del espíritu un alañal.”
Ayn Rand

Charla de café

 El siguiente es un diálogo imaginario entre Cristina Fernández de Kirchner (CFK), Martín Lousteau (ML), Ayn Rand (AR) y Juan Bautista Alberdi (JBA).

CFK: La verdad es que me parece que deberíamos hacer todos un ejercicio de reflexión. Creo que es importante este intercambio, estas reflexiones y este conocimiento sobre los temas que abordamos por aquello de lo que a mí siempre me gusta hablar, es decir, del rigor profesional o del rigor intelectual. Yo quiero permitirme, en esta tarde, de hoy, hablar de la profunda transformación que ha tenido nuestro país. Este último fin de semana largo nos tocó ver lo que yo denomino los piquetes de la abundancia, los piquetes de los sectores de mayor rentabilidad.

AR: Estamos en huelga. Ha llegado el momento de ver claro. Lo que ahora pretenden obligarnos a adorar es lo mismo que en otros tiempos quedó revestido con el carácter de dios o de rey: es la desnuda, torcida, insignificante figura del INCOMPETENTE HUMANO. Tal es el ideal de nuestros días, el objetivo a alcanzar, el propósito por el que vivir. Nosotros, en cambio, deberemos expiar la culpa de la inteligencia y trabajar para apoyarles en lo que ordenen, teniendo su placer como única recompensa. Dispondrán de nuestra energía porque nada tienen que ofrecer, y de nuestros productos porque no pueden fabricarlos.

CFK: Algunos sectores insisten con las mismas prácticas de siempre y parece que no están decididos ni a cambiar ni a comprender ni a entender.

AR: Cuentan con que continuaremos trabajando hasta el límite de lo inhumano, alimentándolos mientras nos dure la vida. Porque cuando nos derrumbemos surgirá otra víctima para sustituirnos; una víctima que luche por su supervivencia. Y el margen entre cada víctima sucesiva se irá haciendo menor. Pero esto no preocupa en lo más mínimo a los saqueadores. Su plan, como todos los planes de sus semejantes en el pasado, consiste sólo en que el botín les dure toda la vida. Siempre ha ocurrido así, porque en una generación no es posible agotar a todas las víctimas.

CFK: Si bien es un consuelo que haya tontos en todas partes, no nos convierte en nada distintivos ni siquiera en esta materia. Muchas veces resulta agobiante tener que seguir explicando siempre lo obvio. Hay en la Argentina como un ejercicio de tener que explicar las cosas que son obvias.

ML: En estos últimos años, el Gobierno ha venido utilizando, a los efectos de desacoplar la evolución del precio internacional de los alimentos del precio doméstico, los derechos de exportación, comúnmente denominados retenciones. Lo que pretendemos es aumentar el incentivo para la producción de aquellos insumos básicos que estamos utilizando los argentinos en nuestra dieta.

JBA: Al legislador, al hombre de Estado, al publicista, al escritor, sólo toca estudiar los principios económicos adoptados por la Constitución para tomarlos por guía obligatoria en todos los trabajos de legislación orgánica y reglamentaria. No pueden seguir otros principios, ni otra doctrina económica que los adaptados ya en la Constitución. La economía de la Constitución es expresión fiel de la economía real y normal que debe traer la prosperidad argentina; que no depende de sistema ni de partido político interior, pues la República no tiene ni tendrá más camino para escapar del desierto, de la pobreza y del atraso, que la libertad concedida del modo más amplio al trabajo industrial en todas sus fuerzas (tierra, capital y trabajo), y en todas sus aplicaciones (agricultura, comercio y fábricas).

CFK: Pero ya sabemos que el mercado no es perfecto y que necesita de la intervención como sucede en todos los países del mundo.

JBA: El gobierno tiene el poder de estorbar o ayudar a su producción, pero no es obra suya la creación de la riqueza. Hay leyes que quitan a la tierra su poder productivo, y la esterilizan en manos de sus poseedores.

AR: Cuando una sociedad establece la existencia de criminales por derecho y de saqueadores legales, es decir, de hombres que utilizan la fuerza para apoderarse de la riqueza de las víctimas desarmadas, el dinero se convierte en vengador de quien lo creó. Tales maleantes creen seguro robar a seres indefensos en cuanto han aprobado una ley que los desarme. Pero su botín se convierte en imán para otros como ellos, que se lo arrebatarán a su vez, y así continúa la carrera, venciendo, no el más diestro en la producción, sino quienes emplean mayor brutalidad y rudeza. Cuando la fuerza se convierte en estandarte, el criminal vence sobre el ratero, pero entonces la sociedad desaparece entre un cúmulo de ruinas y de crímenes. Ni un océano de lágrimas ni todos los cañones de la tierra podrán transformar los pedazos de papel que lleva en la cartera en el pan necesario para sobrevivir mañana.

JBA: Toda ley que quita al poseedor o detentador actual el estímulo de la propiedad completa y absoluta, le vuelve indolente porque nada le deja que excite su actividad, le hace perezoso por la incertidumbre en que deja su propiedad o tenencia; le hace devastador y dispendioso, formándole un interés en consumir lo que debe arrebatarle el sucesor impuesto. Algunos socialistas de esta época, menos audaces que los que negaron el derecho de propiedad, han sostenido que el Estado tenía legítimo poder para limitar el uso y disponibilidad de la propiedad, ya que no el de desconocer el derecho de su existencia. Sea cual fuere el vigor de esta doctrina, ella es inconciliable con el artículo 14 de la Constitución argentina y con la noción del derecho de propiedad. La propiedad es el móvil y estímulo de la producción, el aliciente del trabajo, y un término remuneratorio de los afanes de la industria. La propiedad no tiene valor ni atractivo, no es riqueza propiamente cuando no es inviolable por la ley y en el hecho.

ML: También la Presidenta ha manifestado en distintas oportunidades la necesidad de dotar a las distintas actividades de un marco de previsibilidad.

JBA: Organizar la agricultura según la mente de la Constitución moderna es organizar su libertad. La única intervención que, según ese código, puede ejercer la ley en este ramo de la industria nacional, debe tener por objeto desembarazar de toda traba y obstáculo al trabajo agrícola, facilitando todos los medios de poner a su alcance los opulentos recursos y manantiales de riqueza que presenta nuestra tierra digna del nombre de argentina, que lleva como símbolo de su riqueza incomparable. El trabajo, el capital y la tierra no pueden desempeñar sus funciones productoras, ni la riqueza puede tener desarrollo cuando el hombre no ve asegurado el señorío de su persona por el apoyo de la Constitución contra las agresiones de la ley, de la autoridad y del interés particular.

CFK: Somos un país que estamos en condiciones de producir alimentos para más de 500 millones de personas, pero al mismo tiempo, por el alto grado de competitividad que hemos adquirido y tecnología en la producción de esos alimentos y una población que no alcanza a los 40 millones, podemos sostener precios internos que permitan calidad de vida a nuestra sociedad. Está bien, nadie critica que puedan comprarse una 4×4 o que vivan bien y que tengan lo que tantísimos argentinos querrían tener; lo que no me parece bien es que además quieran hacerlo a costa de que otros argentinos no puedan acceder a las cuestiones más elementales.

AR: El lazo común entre los hombres no es un intercambio de sufrimientos, sino el de mercancías. ¿Consigue el dinero quien inventa un motor a expensas de quienes no lo inventaron? ¿Lo consigue el inteligente a expensas del tonto? ¿El capacitado a expensas del incompetente? ¿El ambicioso a expensas del holgazán? El dinero se hace antes de que pueda ser arrebatado por un ladrón o solicitado mediante lágrimas, por el esfuerzo de todo hombre honrado, y en la medida de la capacidad de cada cual.

CFK: No me voy a someter a ninguna extorsión. Estas son las cosas en las que tenemos que ocuparnos los hombres y las mujeres que hemos sido electos por la voluntad popular para representar los intereses del pueblo. Representar los intereses del pueblo significa, esencialmente, mejorar su calidad de vida.

AR: El dinero no conseguirá inteligencia para el tonto, ni admiración para el cobarde, ni respeto para el incompetente. Una sociedad que roba al individuo el producto de su esfuerzo no es, estrictamente hablando, una sociedad, sino una turba, una banda de asaltantes institucionalizada.

CFK: ¿Cómo se hace la distribución del ingreso si no es, precisamente, sobre aquellos sectores que tienen rentas extraordinarias? Si no, ¿de qué ejercicio me están hablando en materia de distribución del ingreso, a quién le vamos a pedir, a los países fronterizos, a quién, qué es la distribución del ingreso?

JBA: La riqueza no nace por nacer: tiene por objeto satisfacer las necesidades del hombre que la forma. Así es que luego que existe, ocurre averiguar cómo se reparte o distribuye entre los que han concurrido a producirla. Para esto es producida; y si el productor no percibe la parte que corresponde a su colaboración, deja de colaborar en lo sucesivo, o trabaja débilmente, la riqueza decae y con ella la prosperidad de la Nación. Luego es preciso que se cumpla la ley natural, que hace a cada productor dueño de la utilidad o provecho correspondiente al servicio de su trabajo, de su capital o de su tierra, en la producción de la riqueza común y partible.

CFK: Se habla también de la voracidad fiscal. Es bueno explicar estas cosas.

JBA: Hasta aquí el peor enemigo de la riqueza del país ha sido la riqueza del Fisco. Después de ser máquinas del fisco español, hemos pasado a serlo del fisco nacional: he ahí toda la diferencia. Después de ser colonos de España, lo hemos sido de nuestros gobiernos patrios: siempre estados fiscales, siempre máquinas serviles de rentas, que jamás llegan, porque la miseria y el atraso nada pueden residuar.

CFK: ¿Con qué fondos creen que se construyen estas obras de infraestructura, la Ruta 9? 18.000 millones de dólares hasta ahora únicamente en obras viales, hace poco inauguré la 81 que atraviesa la provincia de Formosa y 5.600 millones de dólares más que vamos a invertir este año.

JBA: Lo que agota y destruye la riqueza privada no es la contribución, pues al contrario ésta la defiende y conserva; es el despojo, el pillaje que hace el despotismo, no para sus gastos, sino para sus excesos.

AR: La idea contra la que lucho: la de que la necesidad es un ídolo ansioso de sacrificios humanos; la de que la pobreza de algunos es la hoja de una guillotina pendiente sobre otros; la de que todos hemos de vivir con nuestro trabajo, nuestras esperanzas, nuestros planes y esfuerzos, a merced del momento en que la hoja caiga sobre nosotros, y la de que el alcance de nuestra habilidad es el alcance del peligro que corremos, de modo que el éxito nos decapite, mientras el fracaso nos daría el derecho a tirar de la cuerda. Cuando el comercio se efectúa, no por consentimiento de sus partes, sino por obligación; cuando, con el fin de producir, se necesita permiso de quienes no producen nada; cuando el dinero fluye hacia quienes trafican no en géneros, sino en favores; cuando muchos se hacen ricos por el soborno, por la presión, más que por el trabajo, y las leyes no nos protegen contra ellos, sino que, al contrario, son ellos los protegidos contra nosotros; cuando la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en sacrificio, podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que nuestra sociedad está condenada.

CFK: Es muy difícil negar la realidad.

Fuentes:
*Discursos presidenciales
*Conferencia de prensa de Martín Lousteau
*La Rebelión de Atlas (Ayn Rand)
*Sistema Económico y Rentístico para la Confederación Argentina (JB Alberdi)


El Hombre Olvidado

Feeds del sitio


Blogalaxia


Libertarian Blogs - Blog Catalog Blog Directory
BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog
contacto forgottenman.wordpress@gmail.com twitter.com/Lausen